Por qué debemos experimentar en marketing digital

Tengo una idea personal sobre el marketing actual, una forma propia de entenderlo: experimentar o morir.

Sí, es una forma muy drástica de decir que en marketing hay que probar continuamente cosas nuevas, pero así llama más la atención, ¿no crees?

¿A qué me refiero con experimentar?

Empecemos con una definición breve:

Experimento:
Prueba que se hace para determinar las cualidades y la eficacia de una hipótesis.

Por experimentar me refiero, obviamente, a probar cosas nuevas. A no conformarse con lo que funciona, sino a intentar ir más allá. Optimizar lo llaman algunos. Otros los llaman innovar. Sea como fuere, se trata de no estancarse, de avanzar, de aprender y de mejorar.

El miedo al cambio es tan dañino como el miedo a la vida misma.

3 razones por las que experimentar en marketing digital es necesario

  1. Porque es la única forma de dar con la tecla que te traerá el éxito.
  2. Porque si “nada dura para siempre”, en marketing digital menos aún. Lo que hoy funciona, mañana puede que no.
  3. Porque, what a hell…¡experimentar es lo más divertido en marketing! Si no, apaga y vámonos.

¿Qué es necesario para hacerlo?

Lo primero que hay que tener para experimentar en marketing es un “esto está bien, pero podría ser mejor”. Sin esa capacidad analítica, de visión de lo que puede ser optimizado y de imaginación,  lo cierto es que a ningún marketer se le ocurrirá dar un paso más allá de lo que ya está haciendo.

A parte de esa capacidad analítica, lo segundo que se necesita es un entorno que te lo permita. La innovación debería ser un requisito en muchas empresas pero, lamentablemente, no es así. Tener las ideas, las destrezas y la seguridad para experimentar pero encontrarte en una compañía rígida, inflexible y, voy a decirlo, carca, es como estar encerrado en una habitación sin ventanas.

Sal de ahí y busca la compañía que piense como tú. El dinero no lo es todo en esta vida.

“La creatividad es inventar, experimentar, crecer, tomar riesgos, romper reglas, cometer errores…y divertirse” – Mary Lou Cook

Lo tercero, como adelantaba en el inicio, es no tener miedo a probar cosas nuevas. Eso sí, debemos analizar qué vamos a experimentar, por qué, cómo, dónde y cuándo sin poner en peligro todo lo anteriormente conseguido.  Jeff Bullas comenta en uno de sus posts que lo inteligente es utilizar la fórmula 70/20/10 a la hora de crear contenido. Es decir, el 70% del contenido que sea a tiro hecho, sin riesgo. El 20% que sea innovador respecto a lo que sueles hacer normalmente y el restante 10% que sea arriesgado, rompedor. Ese 10% podría ser el 70% del mañana.

Por supuesto, todo debe ser medible para comprender el éxito o el fracaso de nuestras pruebas.

Pensando en esto último, ten clara una cosa: experimentar no siempre es sinónimo de éxito. Por eso, el cuarto y último requisito necesario es tener capacidad para asimilar el fracaso.

No olvides que del fracaso también se aprende.

¿Merece la pena?

Por supuesto que sí, ¿por qué Internet es hoy en día tan diferente (mejor) que hace, no sé, 5 años? Sin experimentación no hay innovación. Sin innovación no hay progreso.

¿Cómo sería este mundo sin aquellos que piensan out of the box?

Miedo me da imaginármelo.

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